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lunes, 24 de enero de 2011

+Deporte> Historia para recordar

Caribes: Nace una nueva pasión

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La mentalidad creadora y visionaria de Jesús Márquez llegó a concebir la idea que el pueblo oriental, deportista por excelencia y beisbolista por naturaleza, debía tener un equipo propio en la Liga de Béisbol Profesional de Venezuela, cuya sede sería Puerto La Cruz, dada la estrategia de su ubicación geográfica y aunado al incremento del desarrollo económico y social de la entidad portocruzana en los últimos años, especialmente en la actividad turística.

Bajo esta concepción se instituyó un comité promotor conformado por integrantes de las fuerzas vivas del Estado, que entre otras actividades, tendría la misión de crear el ambiente propicio para solicitar, a la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, una franquicia para Puerto La Cruz.

El comité motivó a distintos empresarios de la ciudad de Guayana para que conjuntamente se hiciera la solicitud formal de las dos franquicias. En la convención de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, efectuada en la ciudad de Porlamar en Mayo de 1987, bajo la Presidencia del periodista Duilio DiGiacomo, se introduce esta petición conjuntamente con la de Guayana.

Requisitos
Entre los requisitos exigidos por la Liga estaba pautado que se construyera una Compañía Anónima; por tal circunstancia el 15 de Julio de 1987 se registra la Sociedad Mercantil Caribes de Oriente Béisbol Club, C.A, con la participación de 21 socios y capital de Bs. 6.000.000,00. Para ese entonces el costo de la franquicia se estableció en 6 millones de bolívares.

A partir del año 1987, Caribes de Oriente inició un largo y difícil peregrinar por las diversas instituciones nacionales, estatales y municipales, con la finalidad de buscar el apoyo económico para la conclusión de las obras de remodelación del estadio Alfonso "Chico" Carrasquel, escogido como sede del equipo por sus características y ubicación, a la vez que llenaba el requisito de posibilidad de ampliación para albergar quince mil fanáticos, siete mil de ellos instalados en la tribuna, entre sillas y bancos.

Debido a esto la organización Cocodrilos de Caracas exigía ser franquicia beisbolística para operar en la ciudad capital, situación que fue vetada por las normas del béisbol organizado de tener más de dos equipos en una misma ciudad; por lo tanto quedó eliminada esa posibilidad y Curazao, que apareció como remota opción, representaba costos exagerados para los equipos, aparte de otras dificultades de índole geopolítico.

En la convención de Mérida realizada en mayo de 1990 bajo la presidencia del Dr. Rafael Marcial Garmendia, se aprobó la expansión de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional a ocho equipos, con la incorporación de Caribes de Oriente con sede en Puerto La Cruz y Petroleros de Cabimas con sede en la ciudad de Cabimas. Estos nuevos equipos iniciarían actividad a partir de la temporada 1991/1992.

El costo de las nuevas franquicias fue tasado en quince millones de bolívares, más otros tres por aplicación de cláusula penal de la liga por no tener las instalaciones en condiciones adecuadas a su criterio, para el 30 de Abril de 1991. De esta manera, se puede interpretar que el costo real de la franquicia oriental fue de 18 millones de bolívares en aquella oportunidad. A partir de esta campaña, y para siempre el equipo con sede en el estadio Alfonso "Chico" Carrasquel, se denominará Caribes de Anzoátegui BBC.

Pasión
Hasta el día de hoy, a pesar de ser el único equipo, además de Bravos en no ganar un título, Caribes ha generado una pasión beisbolística en muchos de sus fanaticos, tomando en cuenta que estos también han aumentado. La "tribu piel verde" promete, en un futuro próximo, enriquecerse de excelencia y lleva a sus fanáticos su primer galardón venezolano.
Jugadores de la importante talla como Magglio Ordoñez y Eliézer Alfonso han pasado sus primeros años con el equipo tribal de oriente.

Sin aspiraciones
Guayana declinó sus aspiraciones a convertirse en sede para la pelota criolla por no mostrar interés en dicho proyecto de expansión.

 
Cortesía Nueva Prensa de Oriente
Publicado por Andrés Cáceres
Editor José Leonardo Bruzual

viernes, 10 de diciembre de 2010

LOCALES> Solidaridad

Caribes de Anzoátegui humanitario con niños de Barcelona

Caribes de Anzoátegui llenó de alegría y esperanza las instalaciones del hospital de niños Dr. Rafael Tobías Guevara de Barcelona, en lo que es su plan de acercamiento a las comunidades en el marco de su aniversario número 20.

   Y es que los jugadores criollos de la novena donde destacaban Alexi Amarista, Eliecer Alfonzo, Renyel Pinto, José Coronado, Balbino Fuenmayor, José Gil, José Alvarez, Alex Herrera, Lester Oliveros, José Rojas en conjunto con los técnicos, directivos y la mascota del conjunto aborigen aprovecharon para donar juguetes a todos los infantes que se encuentran hospitalizados en el centro hospitalario.

   Mimi Benzaquen, presidenta de la Asociación de Damas de Caribes de Anzoátegui, manifestó que esta actividad benéfica, de una manera, sirve para que la comunidad se vea más enfocada en el conjunto, y que se identifiquen con sus jugadores.

   “Vemos que estos jugadores apartaron un poco de su tiempo para estar con estos niños y darle una alegría, por eso debemos llevar a reflexión que y tenemos jugadores que no sólo se preocupan por jugar a la pelota, sino por ayudar a los habitantes de la región que están representando”, dijo Benzaquen.

   Julio Franco, manager de los anzoatiguenses, también se mostró complacido con la labor humanitaria que realizó el junto a sus jugadores, manifestando que esta actividad se reproduce en un rayito de esperanza para todos esos niños que están pasando por un difícil momento.

    “Esto de verdad es algo muy honesto y que estoy disfrutando mucho, ya que uno que es padre sabe lo que es tener a un hijo enfermo, por eso me siento muy contento en poder colaborar de esta manera a que estos pequeños tengan aunque sea por un instante, una sonrisa en su rostro. Eso es algo indescriptible”, declaro Franco.

POR Andrés Cáceres
EDITOR Leonardo Bruzual Vásquez